El árbitro de fútbol somalí Omar Abdulkadir Artan recibió una bienvenida de héroe en Mogadiscio tras negársele la entrada a los Estados Unidos, país donde participaría en la Copa del Mundo. A pesar de haber sido seleccionado por la FIFA y nombrado previamente como el mejor árbitro de África, funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza en Miami lo obligaron a retornar argumentando de forma escueta «preocupaciones sobre la verificación de antecedentes».
Esta medida migratoria impidió que Artan se convirtiera en el primer ciudadano de su país en dirigir un partido en un Mundial. Asimismo, la decisión del gobierno estadounidense generó críticas internacionales por parte de altos dirigentes del balompié y destacadas figuras políticas internacionales. Tras el incidente en el aeropuerto, la FIFA declaró que el colegiado no podrá arbitrar en el torneo actual.
Sin embargo, el ambiente a su regreso a Somalia fue de absoluto júbilo popular. Una multitud apasionada aclamó al profesional en el aeródromo, mientras la federación local de fútbol coordinó un acto oficial de homenaje en el estadio nacional. Durante una rueda de prensa, el colegiado mostró firmeza e inspiración respecto a su futuro deportivo.
“No estoy decepcionado. Prometo que en el próximo Mundial representaré a Somalia al más alto nivel y haré historia. Los jóvenes somalíes nunca deben renunciar a sus sueños”, expresó Artan.
Finalmente, este suceso se enmarca en un historial de restricciones migratorias de larga data y complejas relaciones políticas entre Washington y la nación del Cuerno de África.
Con información de: EFE









