Un grupo de investigadores logró desarrollar un “mapa corporal de la resaca” que muestra cómo el cuerpo percibe físicamente los efectos del exceso de alcohol, desmontando la idea de que el malestar del día siguiente se debe únicamente a la deshidratación.

El estudio, realizado por especialistas de la Universidad Católica de Lovaina, analizó a jóvenes consumidores habituales de alcohol mediante una aplicación móvil que permitió registrar en tiempo real las zonas del cuerpo donde sentían dolor, debilidad o entumecimiento después de beber.

Los resultados mostraron patrones muy claros: el dolor suele concentrarse en las sienes, el pecho y el abdomen, mientras que las extremidades reflejan sensaciones de pesadez o adormecimiento, evidenciando que la resaca involucra procesos químicos, inmunológicos y neurológicos mucho más complejos de lo que se pensaba.

Los científicos señalaron que estas reacciones no son únicamente psicológicas, ya que las zonas marcadas por los participantes coincidían con alteraciones fisiológicas reales relacionadas con el ritmo cardíaco, la inflamación y el funcionamiento interno del organismo.

Además, el estudio plantea que la forma en que cada persona experimenta la resaca podría ayudar a identificar patrones de riesgo vinculados al alcoholismo, debido a que quienes presentan menos síntomas físicos tendrían mayor vulnerabilidad a desarrollar problemas de consumo en el futuro.

Con información de: Xataka

¿Qué opinas de esto?