Un grupo de científicos franceses ha lanzado una advertencia a España y al resto de Europa sobre las posibles consecuencias del debilitamiento de la circulación meridional del Atlántico (AMOC), uno de los sistemas oceánicos más importantes para la regulación del clima global. El llamado surge a partir de investigaciones recientes que sugieren que esta corriente podría acercarse a un punto crítico en las próximas décadas.
Los especialistas explican que la AMOC funciona como una especie de sistema de transporte oceánico que redistribuye el calor en el planeta. Su estabilidad influye directamente en las condiciones climáticas de Europa y otras regiones del mundo, por lo que cualquier alteración significativa podría provocar cambios sostenidos en el tiempo.
Entre los posibles efectos señalados se encuentran variaciones importantes en las temperaturas, alteraciones en los patrones de lluvia y un incremento en la frecuencia de sequías, especialmente en el sur de Europa y la región mediterránea. Estos escenarios ya han sido considerados en algunos modelos climáticos actuales.
En el caso de Francia, los investigadores indican que estos riesgos ya están siendo incorporados en parte de su planificación climática, mientras que otros países europeos aún centran sus estrategias principalmente en la reducción de emisiones y la transición energética, aunque se recomienda ampliar la preparación ante eventos extremos.
Los expertos subrayan que no se trata de un colapso inmediato, pero sí de una señal de debilitamiento progresivo que requiere monitoreo constante y estrategias preventivas a nivel internacional para reducir posibles impactos futuros.
Información de: OK Diario









