Las autoridades fronterizas estadounidenses informaron que el Departamento de Seguridad Nacional ha deportado a más de 380.000 inmigrantes que intentaron ingresar ilegalmente al país desde mayo de 2023 hasta noviembre de este mismo año.
Estas expulsiones fueron realizadas bajo el Título 8, que incluyen a más de 60.000 miembros de unidades familiares. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en colaboración con el DHS y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, realizó múltiples vuelos de expulsión a destinos en todo el mundo.
Los deportados se enfrentan a la prohibición de solicitar la admisión a la nación norteamericana durante al menos cinco años, además podrían enfrentar procesos penales si intentan ingresar nuevamente de forma ilegal.
Estas medidas son parte de la estrategia de la administración Biden para gestionar la crisis en la frontera, que ha experimentado más de 3.2 millones de detenciones de migrantes que intentaron ingresar ilegalmente en el año fiscal 2023.
En las últimas semanas, las autoridades de Estados Unidos intensificaron los vuelos de deportación, con más de 30 destinos diferentes. La CBP señaló que los vuelos hacia Venezuela, iniciados en octubre, han dado como resultado en una disminución de 65% en las detenciones de venezolanos en la frontera.
Con información de Alerta Mundial.









