Nuestro cerebro retiene más información a corto plazo a través del sentido del olfato que por cualquier otro canal sensorial. Las marcas de lujo lo saben y lo utilizan estratégicamente para diferenciarse. Pero, ¿cómo logran que un aroma transmita exclusividad? ¿De qué manera consiguen que nuestra mente relacione ciertos olores con el prestigio y la sofisticación?
Las empresas apuestan por atraer a sus clientes a través de fragancias exclusivas que les ayudan a diferenciarse.
Las marcas persiguen dos objetivos fundamentales : conseguir ventas y destacar en un mercado mediante la individualidad e innovación. Para actualizarse, no queda más remedio que recurrir a un as bajo la manga que apela a las emociones y despierta la memoria, el marketing olfativo.
El marketing olfativo se ha convertido en una herramienta indispensable para las marcas. Los aromas activan nuestros recuerdos y crean asociaciones de manera inmediata que perduran en el tiempo, por lo que no es de extrañar que una gran firma invierta en la fragancia perfecta para representar su esencia, el perfume del lujo.
Con información de: 20 Minutos









