El Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS), ente adscrito al Ministerio de Salud, ejecutó recientemente una jornada exhaustiva de fiscalización, vigilancia y supervisión en establecimientos farmacéuticos.
El propósito primordial de esta iniciativa fue asegurar el estricto cumplimiento de la normativa legal y reglamentaria que rige la actividad de estos dispensarios de medicamentos.
Durante estas inspecciones, se verificaron diversos aspectos cruciales, incluyendo la vigencia de la permisología, las resoluciones emitidas por la autoridad competente y la correcta disposición de fármacos y material médico-quirúrgico, asegurándose de que estuvieran debidamente rotulados.
Asimismo, la supervisión abarcó la evaluación de condiciones ambientales y operativas esenciales, tales como la iluminación adecuada, las condiciones de almacenamiento de los productos, la presencia de alertas sanitarias y, de manera fundamental, el apego a los estándares higiénico-sanitarios establecidos por la ley.
Como resultado de esta importante actividad, las autoridades competentes informaron que los establecimientos examinados demostraron conformidad con la legislación vigente.
Se constató que los locales presentan espacios en condiciones óptimas, la documentación necesaria se encuentra al día y existe un control de calidad y de fechas de vencimiento adecuado para sus productos.
Al respecto, los portavoces del SACS destacaron que: «Esta acción ratifica el compromiso institucional con la protección de la salud pública y el fortalecimiento de los mecanismos de control sanitario en todo el territorio nacional».
Esta iniciativa subraya el continuo esfuerzo del Ministerio de Salud para garantizar la calidad y seguridad de los productos farmacéuticos disponibles para la población, afianzando la confianza en el sistema de salud pública.
Con información de Meridiano









