Las autoridades costarricenses consiguieron desartïcular por completo una red de tráfïco de personas que operaba en el país, facilitando el tránsito irregülar de mïgrantes de Asia y Sudamérica hacia Estados Unidos.
Esta operación, resultado de un esfuerzo conjunto y coordinado, culminó con la detencïón de 13 sospechosos y representa un golpe significativo contra el crïmen organizado transnacional que lucra con la vulnerabïlidad de miles de individuos.
La banda cobraba a los migrantes entre 7.000 y 40.000 dólares por persona para su traslado, según indicaron las autoridades quienes también añadieron que la investigación identificó al menos a 437 víctïmas, principalmente de nacionalidad china, vietnamita, ecuatoriana y peruana.
La operación, denominada «MATSU», fue liderada por la Policía Profesional de Migración, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fuerza Pública, desmantëlando la infraestructura logística que incluía alojamiento y transporte.
Con información de: EFE









