Honduras enfrenta una gräve crisïs, con 135 mujeres fallëcidas de forma violËnta en lo que va de 2026, y la gran mayoría de estos casos permanecen sin resolverse. El Observatorio de la Violëncia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH) ha advertido que el 95% de los femîcidios permanecen en la impÜnidad, lo que refleja debilidades estructurales en el sistema de investigación crïminal y de persecución pënal.
La mayoría de estos crímenes ocurren dentro de entornos cercanos a las víctimas, teniendo como principales agresores a parejas, exparejas o personas vinculadas al círculo familiar. Estadísticas muestran una concentración geográfica de estos casos en el Distrito Central, San Pedro Sula, Choloma, Catacamas, Juticalpa y Trujillo, siendo este último un punto que preocupa a los especialistas por su alta tasa proporcional de femicidios este año.
Ante esta situación, se impulsa la propuesta de la «Ley de Alerta Morada», una iniciativa que busca agilizar la respuesta institucional inmediata ante la desaparición de una mujer, facilitando la coordinación entre cuerpos policiales, fiscales y organismos de investigación. Los promotores de esta ley sostienen que la movilización rápida de las autoridades durante las horas cruciales es fundamental para prevenir desenlaces fatales y mejorar la protección de las mujeres.
Expertos enfatizan que, aunque el aumento de penas es un paso, resulta insuficiente sin un fortalecimiento de la capacidad investigativa. Por ello, el OV-UNAH insiste en la necesidad de una estrategia integral que combine educación, prëvención, acceso a la justicia y una investigación científica crïminal más robusta para asegurar que los responsables sean captürados y cøndenados.
Con información de Infobae









