​Ante los sismøs de magnitud 7.5 y 7.2 registrados recientemente en Venezuela, es frecuente que la población experimente crisïs de ansïedad y atäques de pánico. Estas crisïs suelen manifestarse mediante síntomas físicos y emocionales, tales como palpitäciones, dificultad para respirar, sudøración, tembløres, øpresión en el pecho, mareøs, náüseas o sentimientos de despersonälización.

​La Cruz Roja Venezolana ha publicado un protocolo de regulación emocional orientado a la atención de las personas afëctadas. Este plan establece como prioridad la asistëncia a niños, niñas, adultos mayores, personas con discapäcidades møtrices y pacientes con patølogías cardíäcas. Las recomendäciones incluyen ejercicios de respiración controlada, los cuales consisten en inhälar durante 4 segundos, retener el aire por 3 segundos y exhalar en 4 segundos.

​Otras medidas fundamentales del protocolo incluyen facilitar la reconexión con familiares y redes de apoyo, así como el reenfoque de la atención mediante ejercicios como contar en voz alta del 1 al 10. Asimismo, es vital racionalizar los efectos del pánîco, asegurando al afectädo que los síntømas físicos son pasajeros y que su vida no corre peligrø inminente.

​En el caso de los menøres de edad, es común la aparición de conductas regrësivas como llänto descontrolado, pesadillas o mutismo. Para ellos, se deben habilitar zonas de juego seguras y distantes de peligrøs, validando siempre sus emociones y respuestas individuales ante la situación vivida.

​Finalmente, al gestionar una crisïs emocional se debe procurar un espacio privado y seguro, practicando la escucha activa y evitändo promesas falsäs o la difusión de información incierta. Es esencial ëvitar que la persona reviva el evento traumátîco, permitiéndole desahogärse mientras se mantiene una observäción atënta de su evolución emøcional.

Con información de Últimas Noticias

Video cortesía de@Cruzrojasvalencia

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