Hay una forma de amor que no se explica con palabras. Se siente en el cuerpo. Cuando estás al lado de esa persona y sin querer, te relajas, los hombros bajan. La mandíbula suelta, la mente deja de correr y el sueño te gana. No porque estés cansado. Sino porque tu cuerpo sabe que estás seguro.

Eso es amor real. No el que se declara es el que se siente sin aviso. Sentir sueño al lado de alguien amado es una respuesta biológica de confianza y seguridad profunda. La presencia de la persona amada libera oxitocina, reduce el cortisol y relaja el sistema nervioso, permitiendo al cuerpo pasar de un estado de alêrta a un descanso profundo y reparador.

Tu cuerpo interpreta que no necesita «vigilar la cueva», lo que disminuye la ansïedad y relaja los músculos. La conocida «hørmona del amor» se libera, generando calma, bienestar y reduciendo el ëstrés. Contrario a lo que se piensa, el sueño no indica desinterés, sino confianza extrema y paz emocional. Dormir con alguien de confianza puede regular el ritmo cardíaco y mejorar la calidad del sueño.

Con información de: Reynaldo Reyes

¿Qué opinas de esto?