El Gobierno de Cuba aprobó una normativa que permitirá, por primera vez en casi seis décadas, que empresas estatales establezcan asociaciones con compañías privadas. La medida, oficializada a través de un decreto publicado en la Gaceta Oficial, forma parte de los cambios económicos que las autoridades impulsan para intentar revitalizar la economía del país.
La disposición abre la posibilidad de que entidades públicas trabajen junto a actores no estatales, entre ellos micro, pequeñas y medianas empresas privadas, además de cooperativas. Estas alianzas podrán organizarse bajo la figura de sociedades de responsabilidad limitada, lo que permitirá desarrollar proyectos productivos y comerciales de manera conjunta.
Según lo establecido en la nueva regulación, las empresas creadas bajo este modelo tendrán capacidad para tomar decisiones relacionadas con su funcionamiento interno. Entre ellas se incluyen aspectos vinculados a la producción, la oferta de servicios, la fijación de precios, el pago de salarios y la contratación de personal.
A pesar de la apertura, el Estado mantendrá el control sobre sectores considerados esenciales para el funcionamiento del país. Actividades vinculadas a áreas como la salud, la educación y la defensa seguirán siendo gestionadas exclusivamente por las instituciones estatales.
La reforma surge en medio de un contexto económico complejo para la isla, caracterizado por dificultades en la producción, limitaciones energéticas y escasez de divisas. Con esta medida, las autoridades buscan promover nuevas formas de cooperación económica que contribuyan a dinamizar la actividad productiva y ampliar las opciones de desarrollo dentro del país.
Con información de: Semana









