Cuando Luis Manuel Córdoba abrió por primera vez la ventana de su food truck en Toronto, todavía no imaginaba que aquella apuesta improvisada le cambiaría la vida. Frente al camión ya se formaba una fila de curiosos listos para probar un plato tradicional poco conocido que comenzó a ganarse el paladar de una ciudad multicultural. Años después, The Arepa Republic logró abrirse camino entre los grandes nombres gastronómicos de Canadá y llevó el sabor criollo hasta lo más alto en festivales reconocidos y su serie de premios lo confirman, convirtió la cocina venezolana en el motor de su éxito.

Luis nació en Maturín, aunque prácticamente toda su vida transcurrió en Caracas. Cursó Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela, pero nunca ejerció la carrera. Su historia profesional tomó otro rumbo impulsada por una pasión que, según contó, siempre estuvo presente. Su primer restaurante fue en Mérida, en un centro comercial que se llamaba Alto Prado, luego se fue a Caracas y montó una empresa de catering con su hermano y una socia. Con esa empresa hizo muchos trabajos con grandes empresas en Venezuela como Polar, el Metro de Caracas, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y Laboratorios Abbott».

En 2010 dejaron Caracas junto a su hija Daniela, que apenas tenía año y medio. «Nos vinimos para Toronto en el 2010 mi esposa Verónica, mi hija Daniela y yo. Nunca habíamos venido para acá, no conocíamos prácticamente a nadie. Los primeros años estuvieron marcados por la adaptación y el trabajo constante. Toronto terminó convirtiéndose en el lugar ideal para desarrollar esa idea. La diversidad cultural de la ciudad le permitió entender rápidamente que existía espacio para propuestas gastronómicas distintas. Así nació The Arepa Republic en 2015. Luis asegura que el food truck terminó siendo la mejor escuela de negocios posible porque le permitió estudiar directamente el comportamiento del mercado canadiense y conectar con distintos tipos de público.

La receptividad superó cualquier expectativa desde el primer día. Luis todavía recuerda el impacto que le generó ver largas filas frente a un producto prácticamente desconocido para el público local. «Mucha gente fue porque amigos venezolanos les avisaron en sus oficinas, pero también había canadienses viendo la fila y preguntando qué era aquello que estábamos vendiendo. El producto gustó y caló muy rápido. La gente acá estaba muy abierta a probar cosas nuevas, no solo porque fuera comida venezolana, digo en general porque esta es una ciudad súper multicultural y además tienen una cultura de comprar y comer en la calle en general. Entonces eso también fue una ventaja”.

La arepa de pabellón terminó convirtiéndose rápidamente en el producto estrella del negocio y también en una puerta de entrada para que muchos canadienses. «La versatilidad de la arepa ayuda mucho; puedes ponerle lo que sea y cumples con todos los gustos (vegetarianos, veganos, carne, cerdo, pollo). Como la arepa es bastante neutra, es muy versátil. Yo la hago asada; tengo la opción de freír si alguien quiere, pero normalmente no la ofrezco frita. Eso la hace ver más saludable y a la gente le gusta eso». En 2018 lograron abrir su primer local físico, pensado inicialmente como centro de operaciones para el food truck y espacio de producción.

El crecimiento del negocio vino acompañado de reconocimientos inesperados dentro de la industria gastronómica canadiense. Apenas un año después de iniciar operaciones, The Arepa Republic comenzó a ganar premios en festivales especializados de food trucks. «La arepa es nuestra bandera. No hay nada más representativo para un venezolano afuera que la arepa. Mucha gente llega acá y me dice que se siente en casa cuando prueba la comida. Eso para mí vale muchísimo porque significa que hemos logrado mantener el sabor y la esencia», expresó.

Actualmente The Arepa Republic funciona dentro de Waterworks Food Hall, un mercado gastronómico ubicado en el downtown de Toronto que reúne propuestas culinarias de distintas partes del mundo. Y aunque todavía mantiene un food truck operativo y trabaja en nuevos proyectos, Luis asegura que la historia de The Arepa Republic puede resumirse en tres palabras que marcaron todo el proceso desde que salió de Venezuela: soñar, materializar y perseverar.
Con información de: @theareparepublic









