Un nuevo estudio, liderado por el Imperial College de Londres y publicado en la revista Science, ha revelado que el interior de Marte es un «museo de colisiones», guardando fragmentos de su formación caótica hace 4.500 millones de años. Estos hallazgos desafían la percepción de Marte como una esfera geológicamente tranquila, revelando una historia de impactos colosales que fusionaron gran parte del planeta en vastos océanos de magma.
La investigación, que utilizó datos de la misión InSight de la NASA, detectó lo que los científicos describen como «fósiles geológicos»: antiguos fragmentos de roca, de hasta 4 kilómetros de ancho, que son los remanentes de un pasado cataclísmico. Hace unos 4.500 millones de años, en sus primeras etapas, Marte fue bombardeado por objetos del tamaño de otros planetas.
Estos impactos no solo lo moldearon, sino que fundieron su cuerpo, creando océanos de magma que eventualmente se enfriaron y cristalizaron. Según el autor principal del estudio, Constantinos Charalambous, esos fragmentos cristalizados quedaron atrapados en el manto marciano, preservando un registro de esa época violenta.
«A medida que esos océanos se enfriaban, cristalizaron, dejando atrás trozos de material que ahora estamos detectando en el interior profundo de Marte», explica Charalambous. Estos fragmentos, con una composición química diferente a la del resto del manto, son un testimonio silencioso de la brutalidad de la formación de Marte y ofrecen una visión sin precedentes sobre la evolución geológica de los planetas rocosos.
Con información de: EFE









