El feroz avance de las aguas en la provincia de Corrientes, Argentina, mantiene en máxima alerta a las comunidades costeras que se preparan para enfrentar una crecida histórica producto del fenómeno El Niño. Las lluvias extraordinarias registradas en Brasil obligaron a la apertura de compuertas en las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, lo que aceleró el cauce del río Paraná —superando los 5 metros de altura en Bella Vista— y del río Uruguay, el cual rebasó los niveles de evacuación en Paso de los Libres.
Vecinos y pescadores locales, como Carlos Oliva en Bella Vista, relatan cómo el agua ha subido más de 30 centímetros en apenas 48 horas, devorando metros de playa y amenazando las viviendas situadas en la ribera. Los habitantes recuerdan con pavor los desbordes extremos ocurridos entre 1982 y 1983, temiendo que el pico proyectado entre febrero y marzo supere en más de un metro las marcas históricas alcanzadas durante esa trágica inundación en el litoral argentino.
Ante la perspectiva de una temporada prolongada de crecidas, las autoridades y familias refuerzan las medidas de contención e infraestructura casera para intentar frenar la fuerza del cauce. Las alertas meteorológicas e hidrológicas en la Cuenca del Plata se mantienen bajo monitoreo constante frente al incremento progresivo del nivel del agua durante los próximos meses.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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