En la cocina, un descuido común pero frustrante es excederse con la sal. Ya sea en sopas, guisos, arroz o salsas, una pizca de sal de más puede arruinar el sabor de un platillo entero. Afortunadamente, existen remedios caseros sencillos y eficaces para corregir este error sin necesidad de empezar desde cero.
Uno de los métodos más populares y efectivos para disminuir lo salado de una preparación es añadir papas crudas al platillo. La papa, además de ser un ingrediente versátil en la cocina, tiene la capacidad de absorber parte del exceso de sal en una preparación líquida o semilíquida, sin alterar negativamente el sabor original del platillo.
El procedimiento para corregir el exceso de sal en la comida con papas es muy sencillo: Pela una o dos papas crudas, dependiendo de la cantidad de comida. Córtalas en mitades o trozos grandes, para que sean fáciles de retirar después. Agrégalas directamente al platillo salado (funciona mejor en sopas, caldos, guisos o salsas). Cocina todo junto durante 15 a 20 minutos a fuego medio. Retira las papas antes de servir.
Durante la cocción, la papa absorberá parte de la sal presente en el líquido, reduciendo así la intensidad del sabor salado. Es importante no dejarla demasiado tiempo, para evitar que se deshaga o cambie la textura del platillo. Además de la papa, existen otros métodos caseros que pueden ayudarte a equilibrar el sabor salado.
Añadir más agua, caldo sin sal, crema o leche (dependiendo del platillo) puede diluir la concentración de sal. Incorporar ingredientes dulces, un toque de azúcar, miel o zanahoria rallada puede contrarrestar el exceso de sal en ciertas recetas. Usar ingredientes ácidos, el jugo de limón o el vinagre pueden equilibrar sabores salados en platillos como salsas o ensaladas. Agregar más ingredientes, si el platillo lo permite, puedes aumentar la cantidad de los ingredientes principales sin añadir más sal, para nivelar el sabor.
Este tipo de remedios caseros funcionan mejor en recetas que tienen una base líquida. En preparaciones secas como arroz, pastas o carnes, es más difícil corregir lo salado una vez cocinado. En esos casos, la mejor opción es acompañar el platillo con un contorno sin sal (como arroz blanco, puré o vegetales al vapor) para equilibrar el conjunto.
Con información de: La Razón









