Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), un 48% de los adultos no tienen un sueño de calidad. Trastörnos como el insømnio o las apneas del sueño afêctan cada día a más personas, tal y como explica Mercè Minoves, enfermera de la Unidad del Sueño del Hospital del Mar. La especialista es la primera enfermera del centro en lograr la certificación de Especialista en Técnicas de Medicina del Sueño, un título otorgado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).
En el caso del insømnio, hay que tener en cuenta que es una sensación subjetiva: la persona no está satisfecha con la calidad o la duración de su descanso. Puede ser algo temporal, relacionado con situaciones como la müêrte de un familiar, un cambio laboral o un episodio de ëstrés, y resolverse con el tiempo. Hay que restringir su uso al tiempo real de descanso, incorporar técnicas de relajación y reforzar una buena higiene del sueño. Esto implica acostarse a la misma hora, exponerse a la luz solar durante el día, evitar siestas, reducir sustancias como cafeína, nicøtina o alcøhol y limitar el uso de pantallas antes de dormir.
Los dispositivos que monitorizan el sueño pueden generar ansïedad y obsësión. Algunas personas descansan bien, pero se angustian por no alcanzar ciertos indicadores. Esa excesiva fijación es uno de los principales enemigos del insømnio. Recuperar horas el fin de semana no soluciona el problema. Lo importante es corregir hábitos, acostarse antes y mantener regularidad para evitar que el trastörno se cronifique.
Con información de: Clarín









