El euro registró este miércoles una importante caída frente al dólar estadounidense, alcanzando su nivel más bajo desde mayo tras divulgarse el aumento de la inflación en Estados Unidos. La divisa europea se cotizó hacia las 15:00 GMT en 1,1124 dólares, frente a los 1,1192 dólares de la jornada anterior, moviéndose en una banda entre 1,1115 y 1,1211 dólares, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) fijó el cambio de referencia en 1,1195 dólares.
El índice de precios de consumo (IPC) en EE. UU. subió al 3,7 % en septiembre, impulsado por el alza de los combustibles y superando el 3,4 % registrado en agosto. Este incremento por encima de lo previsto elevó las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) pueda subir de nuevo los tipos de interés este mes para frenar los riesgos inflacionarios.
Por el contrario, la baja probabilidad de que el BCE incremente las tasas a finales de octubre amplía el diferencial con EE.UU., dinamismo que fortalece al dólar en el mercado internacional. A esta brecha monetaria se suman las dudas sobre el endeudamiento y déficit presupuestario de Francia, factores que dispararon su prima de riesgo y acrecentaron la presión a la baja sobre la moneda única.
Ante la incertidumbre fiscal francesa y las especulaciones de una posible ayuda monetaria, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, descartó cualquier intervención de la entidad en el mercado de deuda soberana. En declaraciones concedidas a la CNN desde Bangkok, la funcionaria enfatizó que corresponde al propio gobierno francés gestionar sus problemas financieros y tranquilizar a los inversores.
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