El Kremlin ha manifestado hoy su honda preocupación por la creciente tensión en Oriente Medio, señalando la percibida reticencia de Israel a emprender un camino pacífico para la resolución del conflicto con Irán. Dmitri Peskov, portavoz presidencial, reafirmó la disposición de Moscú para actuar como mediador en esta volátil coyuntura regional.
En sus declaraciones de este martes, Peskov enfatizó la postura rusa: «La parte rusa, y en particular el presidente Putin, ha declarado que, si fuera necesario, Rusia estaría dispuesta a prestar sus servicios de mediación», afirmó. Sin embargo, añadió una observación crítica: «En este momento, observamos una falta de voluntad, al menos por parte de Israel, de recurrir a cualquier tipo de mediación y, en general, de emprender una vía pacífica para resolver el conflicto. Esto es lo que constatamos».
El portavoz del Kremlin también se refirió a las recientes y alarmantes declaraciones de líderes internacionales, mencionando el llamado del presidente estadounidense, Donald Trump, a una evacuación inmediata de Teherán, así como las palabras del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sugiriendo que el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jamenei, podría zanjar la disputa.
«La situación es alarmante. Por supuesto que hemos visto y oído estas declaraciones. La situación sigue escalando, una escalada galopante, con un nivel de imprevisibilidad absoluto», expresó Peskov, instando a todas las partes a «actuar con la máxima moderación» para propiciar una solución diplomática.
Rusia ha mantenido un papel activo en los esfuerzos por desescalar la crisis. Konstantín Kosachiov, vicepresidente del Consejo de la Federación, destacó el lunes que Vladímir Putin se erige como el único líder mundial que mantiene canales de comunicación directos con los máximos dirigentes de Irán, Israel y Estados Unidos.
Esta afirmación se sustentó en las recientes conversaciones telefónicas sostenidas el viernes pasado por el mandatario ruso. Putin conversó con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, a quien transmitió sus condolencias por las víctimas y condenó las acciones israelíes, señalando que «fueron llevadas a cabo en violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional».
Posteriormente, en su diálogo con Benjamín Netanyahu, Putin subrayó la imperiosa necesidad de «volver al proceso de negociación y resolver todas las cuestiones relacionadas con el programa nuclear iraní exclusivamente por medios políticos y diplomáticos», ofreciendo la mediación rusa para evitar una escalada mayor.
La comunidad internacional ha alzado su voz ante la ofensiva israelí iniciada en la madrugada del 13 de junio, que ha desencadenado un intercambio de bombardeos entre ambas naciones.
Rusia y China, junto a numerosos países, han censurado enérgicamente el ataque israelí, catalogándolo de flagrante vulneración del derecho internacional y de la Carta de la ONU.
El propio presidente Putin, en una conversación con su homólogo estadounidense, Donald Trump, expresó «su grave preocupación por una posible escalada del conflicto, que ‘tendría consecuencias imprevisibles para toda la situación en la región de Oriente Medio'».
Por su parte, el representante permanente ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, emitió una advertencia contundente, señalando que las acciones de Israel están empujando a la región hacia una «catástrofe nuclear a gran escala».
Desde América Latina, varias naciones como Brasil, Venezuela, Cuba y Nicaragua han manifestado su reprobación a las acciones de Tel Aviv. De igual modo, países del mundo islámico, incluyendo Turquía, Arabia Saudita, Egipto y Pakistán, han reaccionado con desaprobación.
Con información de Globovisión









