El Papa León XIV afronta este lunes una de las jornadas más importantes de su visita a Madrid, marcada por su histórico discurso ante el Congreso de los Diputados, la primera intervënción de un pontífice ante el Parlamento español. «España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social; lo ha reconocido como una criatura abierta a la verdad», dijo el Papa. «Hay que reconocer que la sociedad y la misma Iglesia no siempre estuvieron a la altura de las intuiciones que encontraban eco en su propia tradición cristiana», añadió.

El pontífice también aprovechó la ocasión para reclamar para los inmigrantes «una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración». «La situación de los migrantes y refügiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos. De ahí nace una doble exigencia de justicia social: ofrecer vías seguras y lēgales, una acogida respetuosa y posibilidades reales de integración; y promover, al mismo tiempo, el derecho a permanecer en la propia tierra, trabajando para que nadie tenga que abandonar su hogar por falta de paz, seguridad o condiciones dignas de vida, entre ellas las desigualdades económicas y los efectos de la crïsis climática», afirmó.

León XIV también hizo referencia a la crispación política, diciendo que «la pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario». Al terminar su discurso, recibió un aplauso de siete minutos. Otro de los momentos más significativos de la jornada será el encuentro privado que León XIV mantendrá con víctïmas de abüsøs dentro de la Iglesia. La reunión, que se celebrará lejos de los focos, busca escuchar de primera mano sus testimonios y reafirmar el compromiso del pontífice con la verdad, la reparación y la prevencïón de estos delïtøs, una cuestión que ha situado entre las prioridades de su pontificado.

Con información de: Medios Internacionales









