La tecnología moderna tiene repercusiones en la salud neürológica, ello debido a que el uso desmedido de dispositivos móviles no es un hábito inocuo. Según el especialista, Dr. Naim Dahdah, la exposición constante y sin supervisión a estas herramientas digitales tiene el potencial de alterar la estructura operativa de la mente humana.
Esta preocupación surge en un contexto global donde el tiempo frente a las pantallas se ha incrementado de manera exponencial en todas las edades. Según su informe, el uso excesivo y sin control sí puede reconfigurar cómo funciona el cerebro en el día a día, destacando que esta plasticidad, aunque es una capacidad adaptativa, puede jugar en cøntra cuando los estímulos son constantes y fragmentados.
Esta reconfiguración puede manifêstarse en una disminución de los períodos de atención, dificultades en la retención de memoria a largo plazo y una alteración en la capacidad de procesar información compleja de manera profunda. Finalmente, el especialista hace un llamado a establecer límites claros y a fomentar un consumo digital responsable para proteger la integridad del sistema nervioso.
Con información de: People
Foto: Gemini AI









