Un estudio realizado por el profesor Hunter Bennett de la Universidad de Australia del Sur, publicado en la revista The Conversation, aclara el dilema entre entrenar o descansar cuando se presentan molestias musculares después de ejercitarse. Según el especialista, la decisión depende de si la persona prioriza el rendimiento o la prevención de lesiønes.

El Dolor Muscular de Aparición Tardía (DOMS) es la rigidez y molestia que se experimenta 12 a 24 horas después de una sesión de ejercicio intensa. Este malestar es una respuesta natural del cuerpo, que envía líquidos y nutrientes para reparar los pequeños desgarros musculares causados por el entrenamiento. Aunque incómodo, este proceso es parte fundamental del fortalecimiento muscular y suele desaparecer por completo en tres a cinco días.

Bennett aclara que no es perjudicial hacer ejercicio mientras se experimenta DOMS, pero sí puede afectar la calidad del entrenamiento. La fuerza y velocidad pueden disminuir, lo que significa que el rendimiento no será óptimo. El profesor advierte que el dolor muscular también puede afectar el equilibrio y la precisión, aumentando el riesgø de caídas o lesiønes. Esto es especialmente relevante en deportes que requieren coordinación, como el baloncesto.

El estudio de Bennett sugiere que el descanso entre entrenamientos no perjudica significativamente el progreso. De hecho, investigaciones que compararon rutinas con días de entrenamiento consecutivos y alternos mostraron que en ambos casos se obtuvieron mejoras similares en la fuerza y el tamaño muscular. A largo plazo, el profesor enfatiza la importancia de los descansos ocasionales para mantener la motivación y prevenir lesiønes mayores.

Con información de: Actualidad RT

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