Especialistas e instituciones ambientales emitieron un llamado de alerta ante el inicio de la temporada de vuelo de los pichones de guacamayas, un proceso biológico natural en el que los jóvenes polluelos abandonan sus nidos para realizar sus primeros intentos de planeo. Los expertos enfatizaron la importancia de no confundir esta etapa de aprendizaje y emancipación con una situación de desamparo o peligro que requiera la intervención humana.
Durante esta fase, las aves jóvenes necesitan altura para lanzarse al aire, por lo que frecuentemente suelen descender o permanecer en zonas urbanas mientras sus padres continúan alimentándolas y supervisándolas de cerca. Para identificarlos correctamente, los especialistas recordaron que los pichones se diferencian visiblemente de las guacamayas adultas por presentar la piel facial y los ojos totalmente oscuros.
Ante esto, autoridades y médicos veterinarios exhortaron a la comunidad a no intentar llevarlos a casa ni manipularlos, recordando que los traficantes de fauna silvestre suelen aprovechar estas fechas para cazar ejemplares. La recomendación principal ante la presencia de un pichón en áreas urbanas es protegerlo a distancia respetuosa, permitiendo que su familia continúe guiando su aprendizaje en total libertad.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto Cortesía Envato








