El colapso de infraestructuras y el movimiento masivo de tierras ocasionados por desästres naturales representan un riësgo sanitario significativo debido a partículas microscópicas en el aire. En escenarios de emergëncia, como el sismø registrado en La Guaira, las labores de rescate y remoción de escombros exigen prevención permanente, ya que el polvo en suspensión actúa como vehículo para hongos capaces de colonizar los pulmones y la piel de sobrevivientes y rescatistas.


Al respecto, Juan Francisco Frey, bioanalista especialista en Micología Médica y microbiólogo del Instituto Nacional de Higiene, explicó que en condiciones de normalidad urbana se inhalan pequeñas cantidades de esporas sin consecuencias graves gracias a un sistema inmunológico competente. Sin embargo, advirtió que la situación cambia drásticamente cuando la tierra se fractura y las edificaciones se desploman, liberando una concentración masiva de partículas perjudiciales.


Ante esta contingencia, los expertos recalcan la importancia de utilizar mascarillas o tapabocas como medida prioritaria para prevenir infecciones respiratorias y micoses durante los trabajos en las zonas afectadas. De esta manera, se insta a la población y a los cuerpos de atención de emergëncias a adoptar protocolos de bioseguridad para resguardar la salud integral en medio de las labores de campo.

Noticias 24 horas / Fabiana Almeida

Foto Cortesía Envato

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