Varios estudios confirman que los sonidos de las aves pueden aliviar la ansïedad, la dêpresïón y mejorar la claridad mental. Los estudios indican que estos sonidos naturales incrementan la sensación de bienestar.

Pasar tiempo en la naturaleza ha sido relacionado desde hace años con beneficios físicos y emocionales, sin embargo, investigaciones recientes muestran que no es necesario estar físicamente en un entorno natural para obtener parte de esos efectos benéficos; basta solo con escuchar los sonidos del entorno, especialmente el canto de los pájaros.

De acuerdo con Cindy Frantz, psicóloga social y ambiental del Oberlin College and Conservatory, citada por ‘National Geographic’, afirma que los humanos somos seres sociales: “estamos programados para querer contactar con las cosas”. Es decir, que nuestro cerebro busca no solo crear vínculos con otras personas, sino también con los elementos del entorno natural, incluidos los pájaros.

Los expertos del estudio sostienen que los cantos de los pájaros actúan como señales de seguridad. En cambio, un bosque silencioso, puede dar señales de peligro para el cerebro. Esta interpretación ancestral podría explicar por qué los sonidos naturales generan una sensación de calma. Además, escuchar a las aves ayuda a concentrarse en el presente. Los científicos lo asocian con un tipo de atención llamada “fascinación suave”, que involucra los sentidos sin sobrecargas, a diferencia de los estímulos urbanos intensos.

Con información de: El Tiempo

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