El cabello liso ha sido durante mucho tiempo uno de los estilos más populares por su apariencia pulida, su versatilidad y la facilidad con la que puede adaptarse a diferentes looks. Sin embargo, muchas de las herramientas y tratamientos utilizados para lograrlo (como las planchas, secadores o alisados químicos) pueden deteriorar la salud del cabello a largo plazo.

El uso constante de calor debilita la fibra capilar, provoca resequedad, pérdida de brillo y puntas abiertas. Por su parte, tratamientos como la keratina o el alisado japonés contienen componentes agresivos que también afectan la estructura del cabello con el tiempo.

Las mascarillas caseras con ingredientes nutritivos ayudan a mantener el pelo hidratado, manejable y visiblemente más liso. La primera opción es: Mascarilla de miel, una de las más efectivas es la mascarilla de miel, aceite de coco, aceite de oliva y leche. Esta mezcla nutre en profundidad, combate el frizz y aporta suavidad. Solo necesitas calentarla a fuego lento, aplicarla en todo el cabello y dejarla actuar por una o dos horas antes de enjuagar.

Otra opción es: Leche de coco con limón, la combinación de leche de coco con jugo de limón. Aplicada después del lavado, esta mezcla ayuda a suavizar las ondas y a relajar la textura del cabello con el uso continuo. La tercera opción es: Acondicionador de plátano, también puedes usar un acondicionador natural de plátano y leche, ideal para cabello seco o encrespado. El plátano aporta vitaminas y azúcares naturales que hidratan intensamente.

Como complemento, puedes aplicar la técnica de tracción: peinar el cabello húmedo con secciones sujetas por pasadores hasta que seque al aire, lo que ayuda a mantenerlo más liso sin necesidad de calor.

Con información de: Vogue México

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