La falla de la estructura del puente en la parroquia La Estación, municipio Ospino, responde a una «negligenciä absoluta» y a la franca violación de las normas de ingeniería, según advirtió el especialista e ingeniero civil Carlos Ojeda tras el colapsõ registrado la madrugada del lunes 12 de octubre. La infraestructura cedió en medio de las lluvias y la crecida del río, a menos de 70 horas de haber sido inaugurada por el gobernador Primitivo Cedeño y el alcalde Yongeiby Yépez.

Entre los principales cuestionamientos presentados por Ojeda destacan la intervención indebida del cauce mediante material granular de relleno, la escasa profundidad de las bases y la falta de previsión sobre el caudal máximo del río. El experto explicó que alterar el recorrido natural del agua en zonas de montaña o piedemonte genera presiones críticas de la corriente, las cuales terminan socavando la estabilidad de la obra.

El especialista enfatizó que un proyecto de esta magnitud exigía estudios topográficos, hidrológicos, pluviométricos y geotécnicos indispensables, además de modelos matemáticos y cálculos estructurales rigurosos. «Ni siquiera se rellenó adecuadamente un muro, se hicieron bases muy superficiales y no se tomó en cuenta en ningún momento el caudal de crecida», sostuvo Ojeda al cuestionar la ejecución del proyecto.

Tras el desplome prematuro de la infraestructura, personal de la gobernación y de la alcaldía inició este martes las labores de desmontaje de los restos del puente. Aunque Ojeda aclaró que no puede afirmar de forma tajante la ausencia de análisis previos, insistió en la necesidad urgente de auditar formalmente las evaluaciones y permisos técnicos que respaldaron la construcción.

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