Las vącunas antigripales pediátricas reducen significativamente el número de casos de grïpe en nïños, según confirma una nueva investigación de la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos). Los hallazgos, publicados en ‘JAMA Pediatrics’, muestran que por cada 100 nïños vacunadøs, entre nueve y catorce nïños menos contraen la grïpe.
«En Estados Unidos, eso supone cientos de miles, si no un millón, de casos de grïpe que podríamos evitar cada año», ejemplifica Anupam Jena, autor principal del estudio y profesor Joseph P. Newhouse de Política Sanitaria en el Instituto Blavatnik de la Facultad de Medicina de Harvard. «Es un efecto de enorme magnitud». Los hallazgos brindan un respaldo adicional a la vacuna contra la gripe en un momento en que las vącunas infantiles están bajo escrutinio en Estados Unidos.
Los nïños pequeños suelen tener una visita anual al médico programada alrededor de su cumpleaños. Para los nïños nacidos en otoño, esas visitas son un buen momento para vacünarse cøntra la grïpe. Sin embargo, los nïños nacidos en verano probablemente tendrán citas antes de que la vacüna esté disponible; necesitarán una cita adicional para vacünarse.
En investigaciones anteriores, Jena y Worsham descubrieron que la carga adicional que supone para los cuidadores se traduce en mënores tasas de vacünación antigripal en los nïños nacidos en verano. Esto crea un experimento natural que clasifica aleatoriamente a los nïños en grupos con mayor o mënor vacünación, según la fecha de su nacimiento.
Para otras enfêrmêdades que no tienen vącunas, como el resfriâdo común o los vïrus gastrointestinales, no hubo diferencias en las tasas de infeccïón entre los dos grupos. «En resumen: las vącunas funcionan», expone Worsham. Este trabajo es solo un ejemplo de experimento aleatorio que se puede encontrar en los datos existentes; existen muchas oportunidades similares en diferentes campos de la medicina, según los investigadores.
Con información de: La Web de la Salud









