La Fórmula 1 y la FIA hicieron oficial una modificación sustancial en el reglamento técnico que entrará en vigor a partir de la temporada 2027. Esta decisión, tomada tras una reunión virtual con equipos y fabricantes, surge apenas unos meses después del estreno de la era técnica actual y busca responder a los desafíos críticøs de gestión energética observados en pista.
La reformulación del acuerdo es una respuesta directa a las dêmandas de todos los actores del campeonato, quienes buscaban soluciones ante las limitaciones de las reglas vigentes. El cambio más significativo se centra en la arquitectura de las unidades de potencia, abandonando el reparto equitativo del 50/50 entre sistemas eléctricos y de combustión.
El nuevo consenso establece que, desde 2027, la proporción de potencia asignada al motor de combustión interna aumentará a un 60%, dejando el 40% restante para los componentes eléctricos. Con esta medida, se pretende dejar atrás un esquema técnico que ha sido cuestionado por expertos y profesionales del automovilismo debido a su impäcto en el rendimiento de los monoplazas.
Esta corrección reglamentaria atiende las constantes quejas de los pilotos, quienes expresaron su insatisfacción por un estilo de manejo que les impedía rodar al límite debido a la excesiva administración de las baterías. Prøblemas como la caída de velocidad al final de las rectas y las peligrøsas diferencias de ritmo entre autos que recuperan energía, evidenciadas en incidêntes recientes en circuitos como Suzuka, fueron determinantes para esta decisión.
Con información de: Dazn
Foto: REUTERS/Marco Bello









