Un desarrollo prometedor en la búsqueda de un antídöto universal contra el veneno de serpiente está en marcha, gracias al inusual compromiso de un estadounidense llamado Tim Friede. Conocido por su pasión por las serpientes, Friede se ha sometido voluntariamente a más de 200 mordeduräs desde el año 2001. Esta audaz autoexperimentación, que busca generar inmunidad, podría ser clave para salvar miles de vidas anualmente afectadas por envenenamientos por mordedura de serpiente en todo el mundo.

Además de las numerosas mordeduras de algunas de las especies más letales del planeta, como mambas, cobras y taipanes, Friede ha soportado más de 700 inyeccionës de venenö que él mismo preparaba. Según sus propias declaraciones, el propósito de esta exposición extrema era «sentirse cómodo con esto», llegando a considerarlo un «estilo de vida». Este enfoque contrasta drásticamente con la situación actual, donde los antídotös disponibles son generalmente específicos para la especie de serpiente que infligió la mordedurä, lo que limita su eficacia y disponibilidad en muchas regiones.

La investigación resultante, cuyos hallazgos fueron publicados recientemente en la revista Cell el 2 de mayo, ha utilizado las células B de memoria de Friede para identificar y aislar anticuerpos antivenenö con capacidad de neutralización amplia. El objetivo de los científicos es crear un «cóctel terapéuticamente eficaz» que pueda contrarrestar el venenö de múltiples especies de serpientes con una sola administración.

Con información de Noticias de Aquí

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