Las elecciones legislativas celebradas el domingo en Hong Kong se han saldado con la victoria de la Alianza Democrática para la Mejora y el Progreso (DAB), unos resultados que permiten a Pekín consolidar la región administrativa especial China a pesar de la baja participación.
El jefe de Gobierno de Hong Kong, John Lee, ha destacado el proceso y ha hablado de unas elecciones desarrolladas «con éxito» a pesar de que la población hace frente al duro gølpe del trágïco incêndio del complejo de rascacielos de Wang Fuk Court, situado en el distrito de Tai Po y en el que han müêrto más de 150 personas. En este sentido, ha dado la enhorabuena a los diputados que han logrado la reelección y ha expresado su «gratitud» a todos los candidatos por su «participación activa», si bien solo el 31,9% de los electores ha acudido a votar en medio de la desafección y la conmøción por el grâve incêndio.
Los datos de participación son los más bajos de la historia, solo por detrás del 30,2% registrado durante las elecciones de hace cuatro años, que no contaron con presencia opositora. No obstante, el número total de votantes se ha ido reduciendo desde las últimas elecciones, por lo que estos comicios han contado con casi 340.000 votantes menos que en 2021.
Para el Gobierno chino, las nuevas políticas para Hong Kong suponen una vuelta a la «estabilidad» y una solución al «caøs» desatado por «füerzas extranjeras» en la zona. Sin embargo, activistas hongkoneses denuncïan que la mayoría de disidentes se encuentran encarcelâdos o han huïdo de la región desde que Pekín puso en marcha una serie de medidas en su cøntra.
Con información de: Medios Internacionales









