En una de las noches más vergonzosas de su historia, el Manchester United resultó eliminado de la Copa de la Liga por el Grimsby Town, un equipo de la League Two (Cuarta División de Inglaterra). El conjunto de Rúben Amorim, valorado en más de 450 millones de euros, cayó en una dramática tanda de penaltis tras un empate 2-2 en el tiempo reglamentario.

Contrario a lo que podría esperarse, el Manchester United no salió con un equipo de suplentes. Jugadores de la talla de André Onana, Diogo Dalot, Harry Maguire, Manuel Ugarte y Matheus Cunha fueron parte de la alineación que quedó marcada en los libros de historia del Blundell Park, el modesto estadio del Grimsby. A pesar de contar con este once de figuras, el equipo no pudo evitar una actuación desastrosa. El Grimsby, cuarto en su liga, se puso merecidamente 2-0 arriba en el minuto 75, con goles de Charles Vernam y Tyrell Warren, este último marcado con la mano y sin VAR para revisarlo.

Con la cara desencajada, el entrenador Amorim veía cómo su equipo, que venía de una racha negativa, se hundía. El Grimsby perdonó el 3-0 y fue entonces cuando el United, aprovechando el agotamiento físico de su rival, logró reaccionar. Bryan Mbeumo descontó con un potente disparo desde fuera del área, y Harry Maguire forzó el empate en el minuto 89.

La tanda de penaltis estuvo llena de drama. Después de que André Onana salvará un penalti, Matheus Cunha falló la oportunidad de sellar el partido. La muerte súbita se extendió con doce tiros consecutivos sin error, hasta que Bryan Mbeumo estrelló su disparo en el travesaño. Con este fallo, el Grimsby Town desató el éxtasis en su estadio, provocando una invasión de campo para celebrar una de las noches más importantes en la historia del club.

Con información de: DAZN

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