Aprovechando las herramientas de inteligencia artificial (IA) desarrolladas por empresas privadas como OpenAI, los gobiernos y las organizaciones de la sociedad civil podrían lograr avances significativos para abordar desafíos globales como el cambio climático y la desigualdad económica. Además, podrían revolucionar la forma en que luchamos contra las enfermedades infecciosas, garantizando que los cuidados que salvan vidas lleguen a quienes más los necesitan.

La tuberculosis es un excelente ejemplo. Esta enfermedad prevenible y curable, se cobra una media de más de 3.000 vidas al día. Aunque se conocen bien los mecanismos de transmisión y hay tratamientos altamente eficaces (incluidos medicamentos nuevos y mejorados) en todo el mundo, la tuberculosis aún provocó 1.3 millones de muerte en 2022.

Las herramientas de IA podrían tener un papel central en la lucha global contra tuberculosis

Con este fin, el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDÂ, la Tuberculosis y la Malaria, está buscando asociaciones público-privadas para desarrollar e implementar herramientas digitales innovadoras en materia de salud pública.

En Bangladesh un equipo de proveedores de atención médica de los sectores público y privado, están utilizando rayos X digitales, inteligencia artificial y telemedicina para facilitar la detección rápida de la tuberculosis. 

Los pacientes cuyas radiografías muestren signos de tuberculosis podrían enviar inmediatamente muestras de esputo para su análisis y recibir tratamiento a nivel comunitario, de forma gratuita.

Se están lanzando iniciativas similares en todo el mundo. En la provincia paquistaní de Punjab, la organización de ayuda humanitaria Mery Corps utiliza herramientas de inteligencia artificial para identificar “puntos críticos” (áreas remotas o rurales donde los casos de tuberculosis podrían pasar desapercibidos) y establecer campamentos de salud móviles para brindar servicios de diagnóstico y tratamiento directamente a los residentes locales.

En la prisión Padre de la Vega, en Paraguay, los trabajadores sanitarios usan radiógrafos Fujifilm (ultralivianos y portables) y tecnología de IA para una detección rápida y precisa de la tuberculosis.

En Camboya, los médicos del Centro Nacional para el Control de la Tuberculosis y la Lepra en Phnom Penh llevan radiógrafos portátiles Delft a las provincias circundantes, para diagnosticar a pacientes que no pueden viajar a la capital. Y en Indonesia, una nueva alianza entre el Fondo Mundial, Siemens Healthineers y el programa nacional de lucha contra la tuberculosis busca

ampliar la escala de las iniciativas de detección temprana, combinando la tecnología de IA de aprendizaje profundo y el análisis de rayos X para que los radiólogos puedan leer las radiografías a distancia.

Proyectos innovadores y focalizados como los mencionados son cruciales para superar inequidades persistentes que facilitan la difusión de enfermedades infecciosas: la pobreza, el desplazamiento por motivos bélicos y climáticos, el hacinamiento y la falta de acceso a servicios sanitarios. Además, sientan las bases para la creación de sistemas de salud resilientes a la altura de las necesidades de cada persona. 

Por ejemplo, además de la detección de tuberculosis, los campamentos sanitarios móviles de Pakistán ofrecen servicios esenciales dirigidos a mujeres y niños pequeños.

Con información de: El País 

¿Qué opinas de esto?