La infectóloga venezolana María Eugenia Landaeta alertó sobre los riesgös de transmisión oral de la enfermedäd de Chagas, señalando que el vector conocido como chipo (Panstrongylus) puede ocultarse dentro de frutas y pasar inadvertido al momento de consumirlas enteras o en preparaciones licuadas.
La especialista explicó que la ingesta del insecto procesado o de alimentos contaminados puede provocar brotes agudos y severos, afectando especialmente a la población infantil. Landaeta precisó que la sintomatología suele manifestarse con fiebre continua superior a una semana y complicaciones cardíacas como pericarditis y miocarditis, signos clave para diferenciar estos cuadros de otras afecciones febriles como el dëngue.
Por su parte, expertos del Instituto de Medicina Tropical (IMT) de Caracas y del Instituto Experimental José Witremundo Torrealba de la Universidad de Los Andes (ULA) ratificaron que el Chagas se mantiene como un problema de salud pública en Venezuela. Asimismo, advirtieron sobre el riesgö de reaparición de enfermedadës emergentes y reemergentes como consecuencia de las alteraciones ambientales, fallas en los servicios de agua potable y colapso de redes de alcantarillado tras eventos sísmicös recientes en el país.
Foto cortesía Envato








