El tradicional remedio casero de la sopa de pollo cuenta con el respaldo de la ciencia médica al demostrarse su capacidad para aliviar el malestar general ocasionado por los procesos virales e infecciones respiratorias. Una investigación difundida en la revista especializada Chest sostiene que diversos componentes presentes en este plato logran limitar el desplazamiento de las células inflamatorias en ensayos de laboratorio, reduciendo la respuesta congestiva en las vías superiores.

Adicionalmente, los especialistas destacan que el caldo caliente cumple un rol clave en la hidratación del paciente y en la suavización de los tejidos irritados de la garganta. La inhalación del vapor desprendido durante su consumo contribuye además a despejar la mucosidad nasal de manera temporal, facilitando una mejor respiración mientras el organismo combate el cuadro gripal.

Aunque este preparado culinario no sustituye el tratamiento farmacéutico o médico profesional, los expertos concluyen que se consolida como una alternativa complementaria idónea para acelerar la recuperación. Su aporte nutricional y efecto reconfortante convierten a la sopa de pollo en una aliada natural eficaz para sobrellevar los días de convalecencia.

Noticias 24 horas / Fabiana Almeida

Foto cortesía Envato

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