El gobierno iraní informó este lunes el descubrimiento de vastas reservas de gas y crudo en el yacimiento de Pazn, al sur del país, un hallazgo que llega en un momento delicado para su industria energética, afectada por las sanciones de Estados Unidos y la presión de potencias europeas.
El ministro de Petróleo, Mohsen Paknejad, detalló que las exploraciones realizadas en la zona revelaron la existencia de 10 billones de pies cúbicos de gas natural y alrededor de 200 millones de barriles de petróleo, según la agencia oficial Shana. Estas nuevas reservas, explicó, podrían ser claves para reducir el déficit energético interno que el país enfrenta desde hace años.
Durante el último invierno, Irán sufrió una grave escasez de gas y electricidad, con un déficit diario de 350 millones de metros cúbicos de gas y una falta de 50 millones de metros cúbicos de combustible en las plantas eléctricas. La situación provocó apagones programados que se extendieron hasta el verano, pese a que la nación persa cuenta con las segundas mayores reservas de gas del planeta y una de las más grandes de petróleo.
El sector energético iraní se mantiene bajo severas sanciones impuestas por Washington desde 2018, cuando el entonces presidente Donald Trump retiró a EE. UU. del acuerdo nuclear firmado en 2015. A ello se sumaron recientemente las sanciones reactivadas por la ONU, a instancias de Francia, Alemania y Reino Unido, que imponen nuevas restricciones al comercio, la banca y las actividades nucleares del país.
De acuerdo con el portavoz de la Unión de Exportadores de Petróleo, Hamid Hosseini, Irán prevé una caída del 8,5 % en sus exportaciones petroleras entre marzo de 2025 y marzo de 2026, lo que significaría ingresos de 43.000 millones de dólares, unos 4.000 millones menos que el año pasado. El descubrimiento de Pazn podría, sin embargo, marcar un respiro estratégico para una economía asfixiada por el aislamiento y la pérdida de mercados.









