La edición histórica del centenario de los Juegos Centroamericanos y del Caribe bajó oficialmente su telón en la capital dominicana con un vistoso homenaje a los miles de atletas y al abnegado cuerpo de voluntarios, en una ceremonia de clausura donde la fraternidad deportiva, la cultura regional y la excelencia musical se fusionaron para despedir la justa continental más antigua del mundo.
El momento cúspide de la noche tuvo lugar en las instalaciones de la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto, emplazada en el corazón del Centro Olímpico de la ciudad. Ante una multitud entusiasmada, el renombrado cantautor dominicano Juan Luis Guerra protagonizó el segmento artístico más esperado de la velada. Acompañado por las voces del coro «Más que Vencedores», el laureado intérprete ofreció una emotiva rendición del emblemático tema «Canto a la Patria» —obra que donó formalmente al Estado dominicano en el año 2006—, brindando un marco de profunda solemnidad y orgullo nacional al cierre de esta cita multideportiva.
La fiesta y la alegría tropical continuaron apoderándose del recinto de la mano del legendario grupo Ilegales. Con su inconfundible energía y al ritmo del merengue, la agrupación contagió a todos los presentes y puso a bailar a las delegaciones internacionales en los pasillos y graderías de la arena, convirtiendo los minutos finales del evento en una verdadera celebración de la identidad caribeña.
De esta manera se puso punto final a 16 días continuos de alta competencia, intercambio cultural y superación personal en los distintos recintos deportivos de la sede. El evento reunió con éxito a una cifra superior a los 6.200 deportistas procedentes de 37 países y territorios participantes, consolidando una vez más a la región como un referente de talento, hermandad y pasión deportiva.
Con información y foto: El Espía









