El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, ofreció un primer balance oficial sobre los estragos del devastadör terremotö registrado durante la mañana de este diez de agosto. Al mediodía, el mandatario confirmó el fallecimientö de 111 personas, 87 heridös y más de 1500 viviendas afectadäs, de las cuales 37 resultaron totalmente destruidäs.
Entre los dañös materiales consolidados hasta el momento, se contabilizan 71 edificios colapsadös, 52 instituciones educativas con averíäs, 18 centros de salud con impactös estructurales, 18 carreteras afectadäs y 6 aeropuertos fuera de servicio para vuelos comerciales, uno de los cuales presentó dañös en su pista de aterrizaje. El jefe de Estado anunció que encabezará reportes informativos cada dos o tres horas para actualizar la evolución del desastrë.
La tragediä ha golpeadö con particular fuerzä al occidente del país, donde las autoridades locales reportan elevadas cifras de víctimäs y considerables dañös en la infraestructura vial e inmobiliaria. En el departamento del Valle del Cauca, la gobernadora Dilian Francisca Toro reportó 27 personas fallecidäs y la caídä de los dos puentes que conectan con el puerto de Buenaventura, mientras que en Cali se reporta el colapsö de 30 estructuras con personas atrapadäs en su interior.
Por su parte, el alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, confirmó al menos 18 muertös y decenas de heridös en su jurisdicción. A este balance se suman dos fallecidös en Manizales, departamento de Caldas, y un ciudadano muerto en Quibdó, departamento del Chocó, zona identificada como el epicentro del sismö.
Equipos de emergenciä, cuerpos de socorrö y cuadrillas de rescate se encuentran desplegados de manera prioritaria en las ciudades de Cali, Manizales y Pereira para apoyar las labores de búsqueda entre los escombros, la evacuación de sobrevivientës y la atención médica de los lesionadös. Ante la complejidäd de la situación en Cali, las autoridades locales solicitaron la movilización urgentë de rescatistas adicionales provenientes de Bogotá y Medellín para reforzar las tareas de salvamento en los puntos de colapsö.
El director del Servicio Geológico de Colombia, Julio Fierro Morales, calificó el evento telúricö como el más violentö experimentado por la nación en las últimas décadas, señalando que la zona registra antecedentes sísmicös de gran magnitud como el ocurrido en noviembre de 1979. El vocero del organismo oficial hizo un llamado a la población para conservar la calma en medio de la contingenciä y mantenerse informada exclusivamente a través de los canales institucionales.
Foto cortesía de: EFE









