La inteligencia artificial está reconfigurando el mercado laboral global, generando una brecha creciente entre quienes saben aprovecharla y quienes se quedan atrás. Un reciente barómetro de PwC, tras analizar más de 1.000 millones de ofertas de trabajo en 27 países, destaca que la tecnología está creando dos categorías claras en el empleo. Por un lado, existen «roles profesionalizados» que utilizan la IA como apoyo, y por otro, «roles democratizados» donde la IA facilita gran parte de las tareas.
El estudio revela que los puestos profesionalizados crecen mucho más rápido que los democratizados, ofreciendo el doble de vacantes y un 42% más de crecimiento salarial. Asimismo, existe una brecha significativa en la productividad empresarial: entre 2018 y 2025, las empresas con mayor exposición a la IA aumentaron su productividad un 34%, frente al 24% de sectores menos expuestos. Aquellas compañías que integran la IA intensamente han logrado disparar su productividad hasta un 163%.
El impacto también se refleja en los salarios, donde la brecha entre quienes poseen habilidades específicas en IA y quienes no, aumentó un 62%. Áreas técnicas como el machine learning y la ingeniería de prompts crecen ocho veces más rápido que el mercado general. De hecho, el número de ofertas laborales relacionadas con la tecnología de inteligencia artificial ya duplica las cifras observadas en el año 2024.
Finalmente, el informe señala que los roles de nivel inicial o junior ahora requieren habilidades típicamente senior, como capacidad de juicio, liderazgo y creatividad. Los trabajos más expuestos a la IA tienen siete veces más probabilidades de exîgir estas capacidades en roles de entrada. Como resultado, las vacantes para estos perfiles híbridos junior-senior han crecido un 35% desde 2019, mientras que el resto de roles básicos se ha reducido un 10%.
Con información de Xataka









