La Generación Z marroquí ha protagonizado las mayores protestas contra el Gobierno en los últimos años en por lo menos once ciudades hasta la fecha. A través de plataformas como Tik Tok, Facebook o Discord y con el nombre de GenZ 212, los jóvenes de Marruecos se han organizado para quejarse del estado de la sanidad y la educación, que se encuentran en unas condiciones lamentables.
La protêsta se ha originado por el fallecïmiento de ocho mujeres embarazadas en Agadir por no poder ser atendidas. Y es que Marruecos cuenta con 7,7 médicos por cada 10.000 habitantes según la OMS, que recomienda al menos 25 médicos por esa cantidad de personas.
No obstante, estas carencias no impiden que se siga adelante con los grandes proyectos del país. La celebración del Mundial 2030 implica la reforma de varios estadios y la construcción de tres más. Por eso uno de los cánticos principales de las protëstas es “No queremos Mundial, queremos sanidad”.
El primer ministro, Aziz Akhannouch, magnate y alcalde de Agadir, defendió las políticas de su Ejecutivo: “Hemos aumentado el gasto, hemos construido hospitales en todas las regiones. El hospital de Agadir tiene problemas desde 1962 y estamos tratando de resolverlos”. Tras las protëstas, el ministro de Sanidad destituyó al director del centro y a varios responsables regionales.
Las marchas no tienen líderes visibles. Tampoco siglas políticas. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) confirmó más de un centenar de detenciones en Rabat, Casablanca, Marrakech, Agadir y Souk Sebt. Algunas personas fueron liberadas tras pasar la noche en comisaría. Su presidente en Rabat, Hakim Sikouk, deniunció la represïón y advirtió de un retroceso en las libertades.
Con información de: Medios Internacionales









