Colgar ramas de canela en balcones, terrazas o patios dejó de ser una simple curiosidad para convertirse en una práctica cada vez más extendida en los hogares. Aunque muchos la asocian únicamente con rituales o creencias populares, lo cierto es que esta costumbre combina funciones prácticas con significados simbólicos que han impulsado su popularidad en los últimos años.
Uno de los principales motivos por los que se utiliza la canela en estos espacios es su capacidad para actuar como repelente natural. Su aroma intenso ayuda a ahuyentar aves como las palomas, así como algunos insectos, lo que reduce la posibilidad de que se instalen o formen nidos en balcones.
Además de su efecto funcional, la canela también cumple un rol ambiental dentro del hogar. Al colgarse en exteriores, libera un aroma cálido y constante que contribuye a perfumar el espacio de manera natural, sin necesidad de utilizar productos químicos o aerosoles, lo que la convierte en una alternativa económica y accesible.
Más allá de lo práctico, esta costumbre también está vinculada a creencias tradicionales. En corrientes como el Feng Shui, la canela es considerada un elemento asociado a la protección del hogar, la limpieza energética y la atracción de prosperidad, por lo que muchas personas la utilizan como un amuleto simbólico para armonizar los espacios.
En cuanto al momento ideal para aplicar este método, se recomienda hacerlo al inicio del mes, después de realizar una limpieza del balcón o durante épocas de mayor calor, como primavera y verano, cuando aumenta la presencia de aves. De esta manera, la práctica no solo cumple una función preventiva, sino que también se integra como parte de rutinas de mantenimiento del hogar.
Información de: TN









