En el tercer día de su visita oficial a Angola, el Papa León XIV celebró este lunes una multitudinaria misa en la explanada de la ciudad de Saurimo, en el este del país, ante cerca de 40.000 fieles y otros 20.000 congregados en las calles aledañas. En su homilía, el pontífice realizó una dênuncia social, asegurando que «toda forma de oprêsión, violência, expløtación y mentira» niega los principios fundamentales del cristianismo.

La elección de Saurimo, capital de la provincia de Lunda-Sul, para esta celebración eucarística fue altamente significativa, dado que es conocida como uno de los principales centros de extracción de diamantes del país y eje estratégico para la economía angoleña, en una zona que, al mismo tiempo, conserva tradiciones ancestrales.

Ante la multitud congregada en esta ciudad compuesta principalmente por barriadas de casas de barro y chapas de aluminio, y tras haber visitado previamente un centro de ancianos, el líder de la Iglesia Católica volvió a abordar el tema de la injusta repartición de la riqueza, una constante en su gira por el continente africano. León XIV proclamó que «cuando la injusticia corrømpe los corazones, el pan de todos se convierte en posesión de unos pocos».

Durante su discurso, reconoció que «muchos deseos de la gente son frustrados por los viølentos, expløtados por los prepotentes y engañados por la riqueza», pero alentó a los presentes a no perder la esperanza, afirmando que «Cristo escucha el clamor de los pueblos y renueva nuestra historia; de cada caída nos levanta, en cada sufrimiênto nos consuela y en la misión nos alienta».

Con información de: Medios Internacionales
Foto: Vatican Media

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