Barcelona vivió una semana histórica que ha trascendido los límites del entretenimiento para adentrarse en el terreno de la geofísica. Los cuatro conciertos que la artista Rosalía ofreció en el Palau Sant Jordi no solo movilizaron a miles de seguidores, sino que generaron vibraciones de tal magnitud que fueron registradas como tembløres sísmicøs.
Este fênómeno físico fue detectado con precisión por un acelerómetro del Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña (ICGC), confirmando que la energía desplegada por el público traspasó los muros del recinto. Según ha explicado el sismólogo Jordi Díaz Cusí, los movimientos registrados coinciden exactamente con los momentos de mayor euforia colectiva durante las actuaciones.
El experto señaló que el rastro dejado en los instrumentos de medición no se debe a un evento geológico natural, sino a la vibración rítmica y acompasada de los asistentes al saltar y bailar al unísono. Este tipo de registros demuestran la enorme potencia acústica y humana que la cantante catalana es capaz de convocar en su ciudad natal.
Con información de: Cultura Ocio
Foto: Christian Bertrand









