El recrudecimiento del conflïcto en Medio Oriente y las crecientes dificultades para transportar petróleo por rutas estratégicas como el Golfo Pérsico están haciendo que el mercado energético mundial vuelva a mirar hacia otras regiones productoras.
En ese contexto, América Latina emerge como un actor con potencial para ganar protagonismo, gracias a su relativa estabilidad geopolítica y a la magnitud de sus reservas de hidrocarburos. Estabilidad, que a diferencia de Medio Oriente, se basa en la ausencia de conflïctos con sus vecinos de la región.
Como era de esperarse, la tensïón militar en la región del Golfo ha provøcado aumentos en los precios del petróleo y del gas, además de interrupciones en el transporte marítimo de energía. Todo, bajo la premisa de que el suministro de estos insumos no está asegurado, y la incertidumbre encarece los precios.
México, Brasil y Argentina también aparecen entre los productores con capacidad para incrementar sus exportaciones hacia los grandes consumidores del planeta, especialmente en un momento en que Europa busca diversificar sus fuentes de abastecimiento.
Con información de: Medios Internacionales









