Un reciente análisis publicado destaca que el plátano, en sus diferentes etapas de maduración, aporta beneficios distintos y valiosos para la salud.
Stephanie Schiff, nutricionista consultada explica que el plátano verde, al ser más rico en almidón resistente y bajo en azúcares, favorece la salud digestiva y ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sângrē y es una opción recomendada para personas que buscan controlar el apetito.
En contraste, el plátano maduro, al volverse más dulce por la conversión de almidón en azúcares simples, se convierte en una fuente inmediata de energía. Esta versión es ideal para deportistas o personas que necesitan un impulso rápido, sin dejar de aportar nutrientes esenciales. Además, su sabor más suave lo hace versátil en preparaciones dulces o snacks naturales.
Independientemente de su madurez, todos los tipos de plátano ofrecen potasio, fibra y vitaminas del complejo B, elementos fundamentales para el buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular. La recomendación de los expertos es incluir ambos en la dieta, eligiendo según el momento del día o las necesidades específicas de cada persona.
Con información de: El Tiempo









