El Gobierno de Portugal ha formalizado la venta de su participación accionaria en Novo Banco al grupo financiero francés BPCE. La transacción, autorizada mediante orden del Ministerio de Finanzas, marca la salida definitiva del Estado y del Fondo de Resolución bancario del capital de la entidad, tras coordinar la transferencia junto al fondo estadounidense Lone Star.
Con el traspaso del cuarto banco más importante del país al gigante galo, culmina el proceso iniciado años atrás con el rescate del antiguo Banco Espírito Santo.
La operación ha generado un beneficio neto para el Tesoro público de 766 millones de euros (aproximadamente 875 millones de dólares). El ministro de Finanzas, Joaquim Miranda Sarmento, confirmó que la totalidad de los recursos frescos se destinará exclusivamente al pago de compromisos financieros estatales y a la amortización de la deuda soberana.
Esta inyección de capital acelerará la meta del Ejecutivo de situar el endeudamiento público por debajo del 88% del PIB durante el presente ejercicio, consolidando la trayectoria de saneamiento de las cuentas públicas tras los años de crisis sanitaria global.
Con información de Últimas Noticias









