El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ha prorrogado este martes, por treinta días, el estado de excepción en Quito y siete provincias clave, citando una «grave conmoción interna».
Esta medida, que incluye la suspensión de derechos como la inviolabilidad de domicilio y la libertad de tránsito, busca contener la persistente crisis de seguridad que vive el país.
La disposición abarca las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí, Orellana, Santa Elena, El Oro y Sucumbíos, además del Distrito Metropolitano de Quito.
El decreto subraya que el estado de excepción es una respuesta legal a amenazas graves y no permite arbitrariedades.
La Corte Constitucional ha insistido en la necesidad de enfrentar a las bandas criminales dentro del marco jurídico ordinario, sin recurrir constantemente a esta medida.
A pesar de que Noboa declaró un «conflicto armado interno» el 9 de enero de 2024, designando a las bandas como «grupos terroristas», la Corte ha señalado que esto no justifica automáticamente la suspensión de derechos fundamentales.
De hecho, el tribunal ha declarado inconstitucionales o suavizado varios estados de excepción previos por afectar libertades básicas.
A pesar de estas medidas, la violencia continúa. Este mismo martes, siete personas fueron asesinadas en la provincia costera del Guayas, una de las más afectadas por la criminalidad.
Con información de Unión Radio









