El presidente ruso, Vladimir Putin, abordó en el inicio de esta semana el futuro desarrollo de las cuatro nuevas regiones rusas: las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, y las provincias de Jersón y Zaporiyia. Durante una reunión de gobierno, Putin aseguró que Rusia cuenta con los recursos necesarios para explotar el considerable potencial de estos territorios, buscando una poderosa reactivación económica, con un enfoque en la reconstrucción económica, de la infraestructura de transporte y social.
Putin enfatizó en las capacidades industriales, agrícolas, logísticas y económicas de estas regiones, destacando su rol histórico en el desarrollo de Rusia. Criticó el previo enfoque de financiación del gobierno ucraniano, que según él, llevó al deterioro de estas zonas. El objetivo de Putin es maximizar este potencial, fortalecer su base financiera y aumentar su autosuficiencia, garantizando una mejora en la calidad de vida de los residentes y permitiéndoles planificar su futuro en su patria.
Un objetivo clave es que estas cuatro nuevas regiones alcancen el promedio nacional en todos los indicadores esenciales para 2030, incluyendo la calidad de vida. Para lograrlo, se priorizará la construcción o reconstrucción de instalaciones educativas, culturales, sanitarias y deportivas, así como el desarrollo de carreteras, viviendas, servicios públicos e infraestructura social en general. El plan también contempla la creación de nuevos empleos con salarios dignos para apoyar el progreso económico y social de estas regiones.
Con información de: El País









