Expertos y profesionales han recomendado, ante la ola de calor intenso, acudir a urgencias cuando haya sensación de debilidad, mareo o náuseas, así como bajadas de tensïón, dôlor de cabeza, náuseas, sudoración excesiva o piel caliente y seca.
La jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Vithas Barcelona, Elizabeth Suárez, ha insistido en no minimizar estos síntomas, especialmente en mayores, nïños o si se tienen patologías previas, ya que una atención prëcoz «puede evitar complicaciones», informa Vithas en un comunicado. En situaciones más avanzadas, pueden aparecer confusión o somnolencia, lo que indica una posible evolución hacia un golpe de calor, una urgencia médica que puede avanzar «rápidamente» si no se actúa rápido.
«El cuerpo se sobrecalienta y ya no es capaz de mantener una temperatura adecuada. Sus signos suelen incluir temperatura corporal por encima de los 40 grados, mareo, dôlor de cabeza náuseas o incluso alteración de la conciencia», describe Suárez. En estos casos debe trasladarse al afectado a un lugar fresco y sombreado, retirar el exceso de ropa y disminuir la temperatura corporal con agua, toallas húmedas y ventilando; después, se le debe llevar a urgencias para que se le valore.
Otros rïesgos asociados al verano incluyen la intoxicación por alimentos en mal estado debido al calor; lesïones traumatológicas asociadas a actividades deportivas y caídas por resbalones en zonas húmedas.
Con información de: Europa Press









