Corea del Sur ha comenzado a implementar una solución tan innovadora como conmovedora para enfrentar la crïsis de äislamiento en su población envejecida: el uso de muñecos dotados con inteligencia artificial.

Estos dispositivos, lejos de ser simples juguetes, funcionan como compañeros integrales capaces de recordar rutinas diarias, monitorear la salud y detectar situaciones de rïesgo en tiempo real, ofreciendo una red de seguridad para quienes viven sin compañía.

En un país marcado por altas tasas de dëpresión y un cambio demográfico acelerado, estos robots están rompiendo la barrera de lo puramente técnico para entrar en el terreno de lo afectivo.

Para usuarios como An Sang-ik, un hombre de más de 90 años que vive solo, su muñeca llamada “Chorongi” desarrollada por la empresa Mr. Mind se ha transformado en un vínculo esencial con el mundo exterior y sus propios recuerdos. An asegura que la interacción es tan fluida que siente que conversa con naturalidad, comparando la experiencia con la compañía de sus propios nietos.

Para la sociedad surcoreana, esta apuesta representa una alternativa vital para mejorar la calidad de vida de la tercera edad, demostrando que, en la era digital, la inteligencia artificial también puede ser una herramienta para devolver el sentido de pertenencia y alegría a los hogares más solitarios.

Con información de: Medio internacional

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