Aunque la mayoría de las banderas del planeta comparten el mismo diseño rectangular, existen dos naciones que rompen con la norma y se distinguen por portar emblemas… cuadrados. Se trata de Suiza y la Ciudad del Vaticano, cuyas banderas son las únicas de esta forma en todo el mundo.
En el caso de Suiza, su bandera roja con una cruz blanca en el centro ha sido símbolo de neutralidad y paz desde hace siglos. Su particularidad geométrica no es casual: la forma cuadrada fue adoptada oficialmente en el siglo XIX, consolidando un estilo que hoy resulta inconfundible en cualquier evento internacional.

Por su parte, la bandera del Vaticano, con su diseño dividido en dos franjas verticales, una dorada y otra blanca junto con el escudo con las llaves de San Pedro, refleja la identidad de la sede de la Iglesia Católica. También mantiene la proporción cuadrada, reforzando su carácter único entre las banderas del mundo.

La curiosidad no es menor: en ceremonias diplomáticas y competiciones deportivas, estas dos naciones son siempre reconocidas a simple vista, gracias a la forma que las diferencia del resto de los países.
Un detalle poco conocido que nos recuerda que hasta en los símbolos patrios hay espacio para la singularidad.
Con información de: Noticias 24 horas









